lunes, 27 de junio de 2022

Fina, terror de "El Remanso"

 

En las historias de un internado femenino, cercano a Greyfriars (el internado de Guillermito), llamado Cliff House, estudiaba Bessie Bunter, hermana de Billy Bunter. (Guillermito) A Bessie la conocieron en España las lectoras de Lily como "Fina, terror de "El remanso""
Fina era alumna de la escuela El Remanso, y traía por la calle de la amargura a su directora, la Srta. Thiesa. Al principio, Bessie fue dibujada por G.M Dodshon, y posteriormente T.E. Laidler la trasformaría y la haría perder unos kilos. Sin embargo, la Fina/Bessie que recordamos de los tebeos de los setenta se debe a la pluma de Reg Parlett. (El mismo de Guillermito)






sábado, 25 de junio de 2022

Martínez Osete "Mart-os" uno de los "apócrifos bruguerianos"

 

Martínez Osete (1921-2002) se había dedicado desde siempre a la historieta “seria”, a los cuadernos de aventuras, que no solo se le daban mejor, sino que en sus comienzos garantizaban mejores ingresos, o al menos más seguros. En 1945 dibujó para la editorial Fantasio las aventuras de “Kid Martin”, “Red Dixon” y unos “Cuentos de Hadas”. En el 47 comenzó a dibujar para la editorial Toray, realizando las series “Yelmo Negro” y “El silencioso”.
En 1950 comienza su relación con la editorial Marco, muy fructífera, ya que trabajó con ellos durante unos trece años, donde crearía series tan importantes como "El Puma", "Castor el Invencible", "Red Dixon"(de nuevo), "Simba Kan" o "Lucha de Razas" entre otras, además de muchas páginas para revistas de humor y aventuras de temática variada.
Durante todos estos años, como tantos otros autores, realizaba infinidad de trabajos para las editoriales del momento: Hispano Americana con "Sugar, agente secreto" o "Tim, siete tiros"; Ferma con "La Sombra Justiciera", "El Poder Invisible" o "Davy Crockett"; Ricart con "Martín Vega de la BIC"; etc.
Tras varios intentos de la Editorial Bruguera para incluirlo en su equipo, poco fructíferos ya que no le interesaba al autor por el excesivo trabajo que manejaba, a principios de los 1960 decide aceptar y, tras poco más de un año de realizar diversos trabajos de poca importancia, le asignan la creación de las aventuras de "El Capitán Trueno".
En una entrevista comentaba: “Cuando empecé a colaborar con Bruguera en 1962 me dieron casi enseguida el personaje de Trueno. Yo había tenido una experiencia anterior con el dibujo de Ambrós, pero ahora me tocó alternar con Pardo en el cuadernillo y con una legión de dibujantes en la Revista, para la que hice numerosísimas portadas. Iba cogiendo el estilo de los dibujantes a los que pasaba la tinta, matizándolo con el mío propio. Luego estaban las láminas que nos daban para recortar, que eran de Ambrós en la Revista y de Pardo en el cuadernillo. Todo ello vino porque esos dibujantes eran lentos y no podían entregar a tiempo. Al final nos dejaron que lo hiciéramos a nuestra manera, pero eso fue ya cuando faltaba poco para acabar la colección. Para las portadas, que hacía de cuatro en cuatro, iba al estudio, escogía la escena que más me gustaba de lo que había hecho Carrión, Fuentes Man o Torregrosa, trazaba un boceto rápido y me lo llevaba a casa para terminarlo. Era la tarea en la que más disfrutaba. Del Trueno recuerdo con cariño a personajes como Kima, la reina de las Amazonas, que perseguía amorosamente a Goliath, y también a Nicasio, aquel burro que iba sobre un trineo, porque ambos eran muy cómicos. Siempre me ha gustado el dibujo de humor porque, sinceramente, creo que me sale mejor.”
A partir de aquí, su obra se multiplica con infinidad de personajes y series como "Víctor, Héroe del espacio", "Comandos de África", "El Jabato", etc. En 1975 se integra en el equipo de Sanchís, ya a sueldo, y dibujaría entre otros a Pepe Gotera y Otilio o Mortadelo y Filemón, que se veía que no eran lo suyo. A su lado, Sanchís es un genio. Los dibujos de Osete adolecen de expresividad, no son nada dinámicos, las miradas de sus personajes están siempre perdidas. Al parecer, bastantes de sus Filemones eran tan espantosos que tenían que ser corregidos por Sagasty. Pero también dibujó personajes humorísticos propios como "Durand y Dupont" o "Anatolio catador"
Entre sus series más pintorescas estuvieron "aventuras de Superman", sobre guion de Víctor Mora, prohibidas en España y distribuidas en Latinoamérica.
Tras el cierre de Bruguera en 1986 dejó de dibujar.







viernes, 24 de junio de 2022

Camacho

 

Francisco Camacho Nogales (1942) es un autor de cómics de origen sevillano que alternó un trabajo administrativo en la editorial Plaza y Janés con su labor de dibujante para Bruguera. Su contribución más conocida en el mundo de la historieta fue el farmacéutico "Don Salicilato Sódico" creado en 1970 para la revista DDT.
También dibujó, entre 1968 y 1986, series como "La boutique del vapor" o "Tauro y Leo", para DDT, Súper DDT, Súper Mortadelo, Súper Carpanta, Súper Rompetechos y Súper Cataplasma.
Pertenece a la llamada tercera generación de Bruguera (junto a autores como Jaume Rovira Freixa o Joan March), que intentó renovar los parámetros del estilo Bruguera durante los años sesenta.
Posteriormente, realizó algunos trabajos para la Junta de Andalucía o para la Mancomunidad del Guadalquivir.
Su último personaje es Don Cate, creado bajo la firma Francano para la revista municipal "Oye" en 1988.






jueves, 23 de junio de 2022

El Doctor Cataplasma

 

El Doctor Cataplasma es una serie de de Martz Schmidt (1922-1998)
Con Cataplasma tenemos una vez más la fórmula del personaje chiquitín con un personaje grandote como contrapunto. En este caso, el contrapunto es rollizo y de color. De color negro. Panchita. No se podía conseguir algo tan contrapuesto. De hecho, a partir de entonces, Schmidt repitió esquema, y a un hombrecito de largas barbas (blancas o negras) contraponía un personaje que abultaba mucho más, y cuyos caracteres entraban en conflicto.
Panchita, el personaje secundario más popular de Martz Schmidt y, posiblemente, uno de los más queridos del tebeo de humor español, la criada negra al servicio del Doctor Cataplasma.
En 1984, en una entrevista que Manuel E. Darias le hizo al historietista, éste contó lo siguiente: "La noche de San Juan en Alicante, el 24 de junio de 1982, fui invitado por la Comisió de la Foguere de la Plaza Calvo Sotelo, a asistir a la cremá de la falla erigida en honor de mi Doctor Cataplasma, obra monumental que llevaba el título de "Los sueños del artista para con los niños". Cuando empezaron a arder los ninots y, entre ellos, Cataplasma en talla central, una niña del público gritó: "No han puesto a Panchita, que es la que más me gusta! ;Me alegro que no arda mi negra!"
Cataplasma comienza su andadura en 1953, en el nº 1138 de la revista Pulgarcito, aunque posteriormente, como toda serie de éxito, se publicaba y re-publicaba en cualquiera de las revistas de la editorial.
La relación entre Panchita y Cataplasma se basa en la contraposición de caracteres. Además, tienen un extraño vínculo que se repite en casi todas las series de Bruguera en las que interviene una dupla que incluye a algún empleado doméstico. Ocurre con Patson y Sir Tim, con Pascual, con Petra y doña Patro, con Rigoberto y… Viven juntos, tienen una relación casi familiar y el empleado jamás cobra y permanece fiel a su patrón a pesar de esta circunstancia, lo que no impide que periódicamente reivindique su derecho salarial. El ámbito en el que desarrollaban estas historietas era siempre el doméstico.
En las historietas de Schmidt en general, y de Cataplasma en particular los fondos tienen fondo. Tienen profundidad. El suelo no es una línea recta o la parte inferior de la viñeta. Y además utiliza la profundidad de campo para crear atmósfera. Esto que debería ser lógico y nada digno de mención en la obra de un dibujante profesional tiene su relevancia por lo innovador que resulta verlo en producciones de la editorial Bruguera. Y mucho tendrá que ver el que Schmidt hiciera sus cositas en el campo de la escenografía. Salvo excepciones, no habría ningún dibujante que diera ese protagonismo a los “decorados” hasta la llegada de Raf.
Las historietas de Cataplasma eran auto conclusivas al más típico estilo brugueriano, con su presentación, nudo y desenlace basado casi siempre en el chasco o la confusión.
Destacaba como personaje secundario la señora Eduvina Millonetis, la principal fuente de ingresos del doctor, quien no dudaba en “prolongar” la duración de la enfermedad de su rica paciente con tal de seguir cobrando, así como seguirle la corriente y estar al tanto de cualquiera de sus caprichos.
Cataplasma llegó a tener revista propia entre 1978 y 1981. "Super Cataplasma" fue el último de los tebeos de Bruguera que utilizó el prefijo "super", y uno de los más efímeros junto a "Super Carpanta" (1977-1981).






lunes, 20 de junio de 2022

Tranqui y Tronco

 

En los años 80, unas de las páginas más inolvidables del "Super Mortadelo" fue "Tranqui y Tronco", una historieta Joan March (1952)
El origen de estos personajes se ha atribuido habitualmente a la influencia de la Movida madrileña, pero en una entrevista en Tebeosfera, March explicó algo más sencillo: "Tranqui y Tronco eran como éramos muchos en aquella época, unos pirados. Claro, no podías hacer que fumaran porros ni otras cosas, pero me divertía".
En la mayoría de las historietas, el blanco de sus meteduras de pata era el jefe de la empresa donde trabajaban. Hasta tal punto que les llamaba "gafes" en todo momento.
Sobre todo, el valor de Tranqui y Tronco estuvo en un dibujo frenético y en convertir el pasotismo de los macarras en algo que podían leer los niños y disfrutarlo. Aunque estuviese destinado a un público infantil, no estaba exento de irreverencia.
En la historieta que ilustra el post, indirectamente acaban fastidiando al jefe incluso sin estar en la oficina.
Nunca se ha editado un álbum completo de "Tranqui y Tronco".









sábado, 18 de junio de 2022

La familia Churumbel

 

La Familia Churumbel, de Vázquez.
Esta familia de gitanos, creada en 1960 en la revista "El Campeón de las Historietas", políticamente incorrectísima hoy día, estaba compuesta por el padre "Manué", su mujer, "Rosariyo", con un bebé terrible a su espalda y el patriarca, un abuelo diminuto, con un enorme mostacho blanco, y un gran sombrero que siempre le oculta los ojos (recuerda al posterior Don Polillo, también de Vázquez). Las historias de La Familia Churumbel consistían en timos, estafas, robos que iban a cometer, y el típico final "Brugueriano", para nada feliz del "golpe".
También aparece de vez en cuando un hijo mayor, la oveja negra de Los Churumbel, pues se dedica a estudiar carreras universitarias y buscar un trabajo "honrao".
En 1962, "El Campeón de las Historietas" cesó su publicación, pasando Los Churumbel a publicarse en el DDT hasta 1965. Posteriormente, a principios de los 70, la serie se censuró debido a su contenido racista, lo que no impidió que a lo largo de los 80 se continuaran publicando reediciones de la serie en las diversas revistas de Bruguera.
Esta serie recuerda un poco a "La familia Gambérrez" también de Vázquez, creada en 1959, que en este caso se ambientaba en la España rural de aquellos años.




jueves, 16 de junio de 2022

Algo más sobre Vázquez

 

Con apenas 18 años, Vázquez llevaba ya uno dibujando para la revista" Pulgarcito", logrando cierta notoriedad, tras haber mentido sobre su edad real para que se le admitiera en la editorial, en 1948. Era la segunda vez que llegaba a Barcelona, pues cuenta que ya estuvo allí a los 9 años, tras escapar de su casa, adonde le llevaron de regreso poco menos que de las orejas. Conociendo la leyenda de Vázquez y habiéndole oído hablar y contar historias, es posible que esto sea un cuento chino, pues entonces era el año 1939, recién acabada la Guerra Civil Española, y a ver que pintaba un niño de tan tierna edad viajando de Madrid a Barcelona, por muy Vázquez que fuera. Antes de llegar allí, digamos que por segunda vez, Vázquez ya llevaba desde los 12 años, según cuenta, haciendo sus pinitos por Madrid, hasta que decidió que debía trabajar en la editorial más importante, la cual resultaba ser Bruguera. Les envió unos dibujitos que le fueron devueltos con comentarios tipo “no está lo suficientemente maduro pero promete” o “tiene que pulir algo más el trazo”. Entonces dejó esperar un tiempo, en el que los dibujos estuvieron circulando por otras editoriales, como la Editorial Valenciana, y los volvió a enviar a Bruguera. Esta vez le contestaron que era de lo mejor que habían visto en mucho tiempo y le hicieron un hueco al lado de los 5 grandes y compañía.
Allí comenzaba la leyenda, con la primera “colada” a la editorial. (La segunda fue mentir sobre su edad).
En una entrevista en 1977 en Diario de avisos que le hizo Manuel E. Darias, decía:
"Todavía me sigue ocurriendo. De vez en cuando, en Bruguera me cogen una historieta y me dicen: "Hombre, parece mentira que haga usted esto, con los años que lleva dibujando, las figuras están deprisa, mal. Mire, corríjame esto y esto". Entonces yo me voy, me tomo un café, dejo pasar un poco de tiempo y vuelvo con la misma historieta. "¿Lo ve? Esto es bueno. Si cuando quiere trabaja bien"".
Trabajó en un principio dibujando chistes por correspondencia, desde Madrid y con esporádicos viajes a Barcelona teniéndose que costear el alojamiento, quien sabe si al inimitable estilo Vázquez. Finalmente acabó instalándose en Barcelona.
Posiblemente Vázquez fue el creador de personajes más fértil de la historieta española (dicen que más de 60), así como uno de sus más grandes creadores, todo un genio… y figura. Ya comenzaba a mostrar por entonces una comicidad vertiginosa, muy propia del cine mudo cómico, capacidad para contar historias con los dibujos, no sólo con el guion ilustrado y un tipo de comicidad del absurdo y de destrucción de la lógica muy parecida al que se estilaba en la revista "La Codorniz". No en vano, su padre era amigo de Jardiel Poncela y Wenceslao Fernández Flórez.